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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2005. 01/06/2005las cosas que nunca te dijela vida fluye camina con paso lento pero no se detiene no se cansa aunque en ocasiones nosotros queramos apearnos pasito a pasito cuando te das cuenta los caminos de los que tu pensabas que eran los tuyos se han alejado demasiado y apenas ya les puedes prestar apoyo en su caminar a muchos ya no les conoces les quieres porque sabes que un día les quisiste les extrañas porque en otro tiempo las cosas eran distintas quizá ellos eran distintos quizá yo era distinto quizá todo era distinto cada instante que pasa el escenario se va moviendo y nosotros avanzamos cada cual en una dirección dibujando infinitos caminos imaginarios unos apenas marcan senderos en la tierra otros dibujan constelaciones en el universo cada cual en su universo y todo cambia y el instante que no captures se va para siempre y las cosas que no diga quedarán sin ser dichas y el beso que no regales quedará sin ser regalado sí, habrá más besos, pero tendrán distinto sabor 01/06/2005 00:50 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar. 04/06/2005lo echo de menos- Ya estoy cansada de esto. No lo aguanto más. Al principio por lo menos eras más cariñoso y más atento conmigo. Bastaba con que yo dejase caer mis ojos para que tú supieses que necesitaba una palabra bonita al oído. En aquella época sabias como alegrarme la vida con dulces susurros. - El amor es así, Carla, ¿qué coño esperabas, que estuviese babeando toda la vida? La vida es dura. Tú también has cambiado. Mucho. Demasiado. Diez años es mucho tiempo. Quizá demasiado. Debería estar prohibido estar con alguien tanto tiempo. Nunca he podido querer a nadie más allá del cuarto, o quizá quinto, año. Es ley de vida. - Eres odioso. - No, soy realista. Lo que pasa es que tú no quieres ver la realidad. Te gusta vivir en tu nube de color de rosa. Pero el mundo no es así. No cariño, tú ya has dejado de ser la chiquilla ingenua y curiosa que todo lo quería probar, que se quería comer el mundo aliñado con buenas intenciones. Eso no funciona así. Pronto se olvidan las buenas intenciones, el día a día devora la ilusión y si te descuidas es el mundo el que te come a ti cuando menos te lo esperas. Este mundo es para los duros, para los malos, para los que no sienten ni se detienen con esas tonterías del amor y del cariño. - El mundo es como cada cual se lo imagine, Fabi. Hace años solías decirme que bastaba con aprovechar una de esas fugaces ilusiones que de vez en cuando pasan por el cerebro como despistadas, como si hubieran cambiado de constelación, de dimensión, como si hubieran brincado desde su mundo lejano e imaginario donde todo es perfecto a nuestro mundo lleno de miserias, para hacer de nuestra vida algo mucho más grande. Yo entonces cerraba los ojos unos instantes para concentrarme en capturar una de aquellas ilusiones, la perseguía y cuando la tenía al alcance de mi mano la cogía. Cerraba el puño como si algo etéreo y con vida propia se me pudiese escapar entre los dedos y entonces sabía era mía. Tú me decías que se me ponía una sonrisa de bobalicona. Y era verdad, porque en aquellos momentos yo volvía a ser una niña. Todo era perfecto porque sólo estábamos los tres, tú, yo y aquella fugaz ilusión. Después de abrir los ojos te rodeaba con los brazos y sentía que dentro de aquel círculo se abría un mundo infinito y maravilloso para los dos donde todo era posible. El tiempo dejaba de marcarnos su aburrido ritmo y éramos nosotros los que decíamos detenernos eternamente en un instante. - Bla bla bla... sabes que eso pasó hace mucho tiempo. Eso es historia, ¿no te das cuenta? Aquellas tontas ilusiones a las que pretendíamos poner fronteras se escaparon hace mucho tiempo. Ellas volaron y nosotros nos quedamos en esta mierda de piso, con esta mierda de hipoteca y con una mierda de sueldos. Eso es lo que quedó de aquellos sueños, de aquellas absurdas fantasías. El mundo nos ha puesto en nuestro sitio y no quedan más huevos que aceptarlo. Es eso o nada. No hay elección. Aquí nadie te pregunta cómo quieres vivir o qué quieres ser de mayor. Ni siquiera te preguntan si quieres ser mayor alguna vez. Es así Carla, y cuanto antes te des cuenta mejor. Nadie vive de escribir poesías. Y menos de amor. Eso no vende. ¡Qué tontería más grande, joder! Baja a este mundo. - Sabes que echo de menos al Fabi que soñaba sin descanso. Aquel Fabi siempre me decía que era la mejor, que no dejase jamás de escribir. Fabi encontró a Carla por causalidad una cálida tarde de verano al lado de la estatua del caballo de la Plaza Mayor de Madrid. Era una de esas tardes en que parece que el calor le traspasa a uno. Ya había pasado lo peor y el sol se había movido hacia el oeste para regalar sus rayos de luz a los habitantes de otras zonas de la tierra. Debían ser las siete de la tarde y aún quedaba un rato de luz en aquel atardecer madrileño en el que el cielo tomaba colores rojizos y los rayos del sol más osados aún jugueteaban con las contabas nubes que no habían sucumbido a la polución de la gran ciudad. La Plaza Mayor, que estaba inundada por turistas de todos los tipos, fue testigo de su encuentro. El suelo de la plaza está empedrado y le da al entorno un aire medieval en el que uno se podría evadir del presente marcado por los grandes rascacielos y el alboroto rugir de los vehículos, y volver a aquel pasado de carromatos, caballos y mercaderes. El corazón de la Plaza Mayor está situado exactamente en el mismo de la misma, donde se haya la estatua ecuestre de Felipe III desde 1848. Antes de esa fecha la estatua del monarca heredero de Felipe II y fruto de su cuarto matrimonio con Ana de Austria y que reinó en España desde 1598 con Margarita de Austria, prima carnal de Felipe con la que tuvo ocho hijos siendo el tercero de ellos el que sería su sucesor Felipe IV, estaba en la Casa de Campo. De Felipe III se dice que era aficionado a la caza y a la mesa y que, dado que los asuntos de estado le aburrían soberanamente, los dejó en manos del Duque de Lerma. Cualquier tarde, cuando el tiempo acompaña, los alrededores de la estatua son un hervidero de gente variopinta que se afana en llamar la atención de los turistas que apuntan sus cámaras a todos los rincones de la plaza y, a cambio de unas monedas les entretienen durante unos instantes con su arte, su agilidad o simplemente su elocuencia. Un hombre de mediana edad con porte de caballero y ropas de llegar justo a fin de mes, pero con dignidad y quizá una atrevida prestancia, rasga las cuerdas de su guitarra con los ojos cerrados y tan absorto y concentrado que se diría que no es consciente de que un nutrido grupo de personas se haya delante de él escuchando la música que toma vida en su guitarra española. La pieza que suena no es ajena a Fabi. El Concierto de Aranjuez le trae buenos recuerdos. Su padre, profesor de música en el conservatorio estatal, le había enseñado todos los trucos para ser capaz de tocar un tema tan complicado. Fabi por entonces era aún un niño y no había empezado los estudios de música que años más tarde cursaría. Pero él y su padre repetían una y otra vez aquel tema hasta que le quedó grabado en su mente y fue capaz de tocarlo con los ojos cerrados. Siempre había sido su canción, la canción que les había unido a él y a su padre. Años más tarde, tocaría esa canción con lágrimas en los ojos en el funeral de su padre. 04/06/2005 22:56 Enlace permanente. Hay 2 comentarios. déjamedéjame oír tus ilusiones déjame ver tus latidos déjame sentir tu sonrisa 04/06/2005 01:33 Enlace permanente. Hay 6 comentarios. 07/06/2005botella a la marA una botella le pedí mi sueño y la arrojé entre las olas. Olas que nunca os cansáis de agitar al viejo mar no dejéis que mi sueño se hunda dadme una nueva excusa para soñar 07/06/2005 23:17 Enlace permanente. Hay 1 comentario. volar en sus sueñosbrisa que hoy acaricias su cara luna que esta noche iluminas su rostro horizonte que siempre cautivas sus sueños estrellas que nunca le negáis un ruego conspirad conmigo esta noche que yo sea capaz de volar en sus sueños 07/06/2005 23:17 Enlace permanente. Hay 4 comentarios. 12/06/2005y si ellosy si todo aquello que no pasó pero que en mi mente soñé y si cada uno de aquellos fugaces momentos de mi imaginación hubiesen tomado vida en otra vida y si en verdad yo no hubiese sido consciente de que mis otros yos sí lo han vivido y si ellos sí hubiesen escrito los poemas más bonitos del mundo aquellos que yo nunca escribí y si ellos sí se hubiesen partido la garganta con gritos de rabia e impotencia y si ellos sí hubiesen contado las historias que yo quise soñar y si ellos sí hubiesen conocido a las personas que yo imaginé y si ellos te hubiesen dicho las cosas que yo nunca te dije y si ellos hubiesen llorado las penas que nunca quise mías y si ellos hubiesen querido vivir los problemas que yo no quise ver y si ellos hubiesen paseado los caminos que yo quise trazar y si yo pudiese cuidar a esos yos que me ensanchan la vida y si yo pudiese cerrar los ojos y sentir lo que ellos sienten y si yo pudiese creer que todo aquello sí pasó 12/06/2005 14:20 Enlace permanente. Hay 8 comentarios. |
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